Por el camino de las Nivolas

Veintiún años queriendo concretar un argumento que, en principio, demandaba no más de un año. Decir veintiún años parece hiperbólico, pero la creación artística no es favor de musas inspiradoras, sino un esfuerzo matizado con manías, algunas veces descomunal, que como pensaba el jovencito de los versos que encontramos en la obra de Camilo José Cela: “O la obra mata al hombre o el hombre mata a la obra” (La Colmena). Difícil tarea la del escritor. Es el dios de mundos que se le escapan de las manos. Dios de personajes predeterminados que luego se rebelan y rompen los esquemas de la trama y entonces hay que perseguirlos, someterlos a la idea, pero ellos se burlan. A esta rebeldía Unamuno llamaba nivola y está muy bien representada en Niebla. Por eso mismo mi personaje, del que hablo ahora aquí y que lleva veintiún años queriendo esculpir su argumento, se dedica a redactar microcuentos y relatos en un blog (palabra impropia en la jerga poética; otros prefieren llamarla “bitácora”, aunque no sea lo mismo). Mi personaje escribe microcuentos porque allí los personajes de él no tienen mucho llano. Mi personaje, por distraerse, a veces escribe poesía: otra pelea tiene que reñir para cazar palabras. Análogo problema han de tener el músico con los acordes, el pintor con los colores, el cineasta con los actores. Veintiún años queriendo matar al argumento, dominar el nudo como lo hacía Dostoievsky con sus historias; pero debería ser más pujante y dedicado, dejar sus microcuentos, relatos, poesías y reflexiones como ésta y de lleno seguir las huellas de sus personajes que andan por ahí, escondidos en un bar, haciendo el amor o salvando el mundo, no sé. O a lo mejor no sea mala idea seguir las recomendaciones del Nobel del 89, Cela: dejar que el personaje, si está bien construido, viva la historia a su modo y andar apuntando en un cuadernito todo lo que él hace: eso es una novela.



César Antonio

 
PD.: Les deseo un feliz Año Nuevo a cada uno de mis lectores y les doy mil gracias por sus visitas. ¡Hasta luego!

Comentarios

mjromero (alfaro) ha dicho que…
Creo que el autor ha de dominar siempre a sus personajes, aunque a veces se le esccapen vertiginosamente entre palabra y palabra. También creo que Unamuno sabía bastante de la técnica de sus 'nivolas' y no diagmos ese gran novelista universal Dostoievsky. De Cela prefiero no opinar.
Usted busque su propia técnica, técnica, técnica y un un buen uso de la palbra.
le deseo 365 días de felicidad o lo más parecido que haya.
Abrazol.
La sonrisa de Hiperión ha dicho que…
Como siempre un placer pasar por tu casa y leer tus historias.

Saludos y un abrazo.
Anghiell ha dicho que…
Hijo mío, espero que hallas tenido un feliz año, te informo que he cambiado la dirección de mi blog: http://anghiell.blogspot.com/
saludos. cdtm

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