El comprometido social

        Generación del Centenario
       
         Ricardo Portocarrero, historiador de la PUCP, dijo, en una conferencia que dio en la academia ADUNI (1), que para asumir un verdadero compromiso social hay que tener en cuenta tres aspectos: actitud crítica; indignación ante la injusticia; y, por último, ejercer un estudio serio y profundo de aquello a lo que prestamos interés.

         La primera, actitud crítica, consiste en “no adecuarse” a los modos imperantes de realidad falsa manipulada por individuos con poder, tener cuidado con el falso optimismo y a aceptar las cosas sumisamente porque lo dice una autoridad por más académica y, mucho menos, política que fuese. Como ejemplo, en una charla a la que asistí, un psicólogo —no recuerdo el nombre—, doctor de setentaiún años, advertía que el gas es adquirido por las industrias a 57 céntimos, mientras que a nosotros nos la venden a 10 dólares. Esto lo contrasto con los elocuentes discursos de Presidente García cuando llama “retrógradas” a los que critican la inversión extranjera que tan bien ha he hecho a nuestra economía.

         Otro de los aspectos mencionados es la indignación ante la injusticia, y yo agregaría, ante la falta de humanidad y respeto que cualquiera se merece. Portocarrero ejemplificaba, para ser más práctico, con el transporte público: el cobrador malcriado de las combis y cousters. Yo he dicho algunas veces que cada quien tiene su grado de indignación, un límite para soportar las injusticias; quizá esté yo equivocado arguyendo que es mejor cuidar el hígado en no-reclamos, hasta puede ser cobardía. A lo mejor soy un pasivo con límites para el que se quiera pasar de la raya. No obstante, la indignación también aparece frente a niños que duermen en la calle, ancianos maltratados en asilos, mujeres abusadas y hombres que trafican con el sexo, políticos poco serios, nuestras propias irresponsabilidades ante las que nuestra conciencia se indigna, etcétera.

         Finalmente, no hay un compromiso social si antes no hay un ejercicio profundo y serio de los temas que nos inquietan. Y esto se ve en la universidad tan ampliamente en los estudiantes eternos, vulnerables a ser manejados por alguien que les lave la cabeza con discursos fervorosos, por una politización antes que política en sí. ¡Qué diferencia con la Generación del Centenario!, universitarios reformistas entre los que estaban Porras Barrenechea y Luis Alberto Sánchez, tal como cuenta Jorge Basadre (2) :

 
Insistentemente, alguien había esparcido la versión de que la reforma de 1919 tenía como origen la voluntad de no estudiar. Ocurría, sin embargo, que varios de los dirigentes de la reforma como Jorge Guillermo Leguía, Luis Alberto Sánchez en Letras, Raúl Porras Barrenechea y Manuel G. Abastos en Jurisprudencia, no sólo eran buenos alumnos sino que estaban empezando a realizar valiosas investigaciones por su cuenta. Aquellos trabajos efectuábanse dentro del campo de la historia del Perú (p. 147).
 
        Por otra parte, Portocarrero exhortaba que uno podía comprometerse con la realidad del Perú desde cualquier disciplina del conocimiento, aun así fuese contador. Sinceramente yo, como muchos jóvenes que siguen carreras aplicadas, no sabemos cómo participar en el ideal común por el desarrollo de nuestro país. Creemos no poder entenderlo porque no somos filósofos, humanistas, ni científicos sociales. Futuramente seré un bibliotecario; en la actualidad admito que reniego de la bibliotecología, mi carrera. Pero Portocarrero seguramente levantaría su voz para invitarme a un compromiso con el Perú, viendo los modos que desde mi disciplina contribuya dejándome ya de mediocridades.


César Antonio 


1. Conferencia sobre los Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana, de José Carlos Mariátegui. Academia ADUNI el 16 de junio de 2010. Ponencias: Ricardo Portocarrero y Manuel Pantigoso.


2.  Basadre Grohmann, Jorge (1975). La vida y la historia: ensayos sobre personas, lugares y problemas. Lima: Fondo del libro del Banco Industrial del Perú.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Minificciones # 2: El arte de tejer

Un tópico de la Ilíada

Minificciones # 3: Lucía