El ingreso
Había hecho 1450 puntos, había alcanzado vacante, había ingresado en San Marcos. Quise sentirme feliz por ella, lo deseé con todas mis fuerzas… Ella era más que yo. Con ese aborrecedor sentimiento pagué al tío de la cabina de Internet y volví al cerro. Sentado sobre una piedra encontré a Julio preocupado. En una semana lo iban a operar y estaba asustado. Por distraerlo le dije que tenía una gran noticia y lo intrigué un buen rato. Finalmente le dije que Cielo había ingresado en quinto puesto a la carrera de Matemática. Se sorprendió un instante y luego, con gesto sereno, me preguntó: — ¿Y cómo te sientes? — ¡Contento pues, idiota! ¿cómo quieres que me sienta? ¡Fue mi enamorada! Julio asintió con bastante incredulidad. Me compartió un espacio en su piedra y miramos en los barrios de abajo nuestra pobreza de polvo y calor. En ese momento vi subir a Cielo. Al verme corrió para saludarme, como siempre, aunque ya no nos queríamos... Cuando ella estuvo frente a mí me...