Llenos de nada

Son niños que más abajo del escuálido pecho tienen un globo hambriento. Sus miradas no dan lástima... Tienen odio, como los ojos del fiero león que desespera por presa. Los niños mueren mirando sus huesos, raspando morteros. ¡Dos,cuatro,seis! arañanado un solo plato sin alma, sin sentido. Los niños están muriendo, los veo por aquel documental... mientras me como una hamburguesa.