Viernes Santo


Yo no fui el culpable.
Cargué con el pecado ajeno, aún así,
me crucificaron antes de que aprendieran a pedir perdón.

Para mi otra vida
le pediré al mundo
que sea más justo conmigo.


César Antonio

Comentarios

Entradas populares de este blog

Eco de setiembre

Estado trílcico

Hoja de vida