Javicho

         

      Por el día de la primavera los muchachos habían escogido a Javicho como el "mejor amigo"; pero no había venido a clase porque no quería ser el "mejor amigo", ya que, tal como manifestaron algunas niñas, él era pobre y no podía alquilarse un ternito. Entonces propuse hacer una colecta para alquilarle el atuendo a Javicho. Una vez hecho el recaudo decidí ir con los alumnos a darle la noticia al humilde jovencito en su propia casa. No conocía dónde vivía, pero los muchachos sí. Creí que su casa estaba en la otra cuadra, y no fue así; al llegar a la avenida, tampoco; en la avenida subimos a una combi, y después de veinte minutos de viaje se terminó la pista asfaltada, la combi subió sierpes cuestas hasta su último paradero, y no habíamos llegado aún; ya a pie los alumnos me encaminaron por las escaleras de un cerro más alto que el Olimpo y por fin llegamos a un barrio lleno de casitas jóvenes y endebles, levantadas con esteras, tablas, plásticos y calaminas, aunque una que otra era de material noble con fachadas sin tarrajear. En una de las tristes casitas vivía Javicho. Tocamos la frágil puerta de triplay y salió una señora de aspecto desaliñado: era su madrastra.


      – Hola, soy la tutora de Javicho –le dije, tratando de ser cordial–. Sus compañeros quieren darle una sorpresa.

      Antes que la señora dijera alguna palabra se oyó la voz de un muchachito desde los interiores:

      – ¡¿Quién me busca?!

      Era Javicho que salió hecho una bala apenas escuchó su nombre. Todos sus amigos se juntaron alrededor de él, le dieron la noticia y el pequeño rompió en lágrimas por esa amistad gratificante y limpia del cual sus bondadosos compañeros le hacían acreedor.

     De vuelta al plantel venía pensando que el colegio había sido muy injusto en castigar a Javicho muchas veces por llegar tarde a clases, sin saber que venía de lejos, sabe Dios si bien desayunado.

 
 
César Antonio

Comentarios

Gabriela Parra ha dicho que…
La realidad puede ser fuerte, aqui es donde vemos nuestra vida en perspectiva y decimos "que afortunados somos!, al menos tenemos un techo seguro y las 3 comidas y con suerte, todos nos queda cerca" y sin embargo, la gente juzga aun sin saber las circunstancias de como vive cada quien.

Somos humanos, que intentamos abrirnos paso en la adversidad de la vida. Somos lo que deseamos ser y con amigos...es mejor.

Saludos señor César =)
mjromero (alfaro) ha dicho que…
Esto bien podría ser parte de algo mayor, está muy bien contado, minuciosamenete...
La sonrisa de Hiperión ha dicho que…
Como siempre un ratito de lectura en tu espacio, es un bálsamo ante esta vida exprés

Saludos y un abrazo.
SIN CALZÓN ha dicho que…
Hay muchos Javichos y Javichas en el Perú y el mundo. ¿Sucederá ello en Marte u otro planeta de los infinitos mundos que Cusa argumentaba?

AZAÑA ORTEGA

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